La fuerza
de una
gota
La fuerza de
una gota
Tal parece que los mares y océanos siempre han despertado la admiración de los hombres. Acaso por la inmensidad de las aguas, acaso por los misterios que alberga, pero a su cobijo se han tejido muchas de las historias que escuchamos desde pequeños.
Escenario de innumerables relatos que hacen volar la imaginación frente a lo insondable de sus secretos y de sus criaturas, su fuerza y su poderío intrigan a grandes y chicos, inspirando siempre nuevos desafíos con el correr de los tiempos.
Siempre en movimiento, señores de su fuerza, los mares y océanos ocupan aproximadamente las tres cuartas partes del planeta y, según investigaciones, son capaces de generar una energía varias veces mayor a la demanda mundial de electricidad.
Si hasta parece inconcebible imaginar tamaña fuerza. Sin embargo, analizado y desmenuzado el mar, es posible advertir que su fuerza viene de la unión. De la unión de innumerables gotas de agua que se componen y hacen visible las mareas, las corrientes y las olas que, en constante movimiento, trasponen fronteras, superan límites y acortan distancias.
Fuente de inspiración para aquellos hombres, exploradores incansables, que observando sus movimientos y desplazamientos, anhelaron nuevas tierras, nuevos horizontes y hace ya más de quinientos años llegaron para descubrir el Nuevo Mundo.
Si hasta parece inconcebible imaginar tamaña fuerza. Sin embargo, analizado y desmenuzado el mar, es posible advertir que su fuerza viene de la unión. De la unión de innumerables gotas de agua que se componen y hacen visible las mareas, las corrientes y las olas que, en constante movimiento, trasponen fronteras, superan límites y acortan distancias.
Fuente de inspiración para aquellos hombres, exploradores incansables, que observando sus movimientos y desplazamientos, anhelaron nuevas tierras, nuevos horizontes y hace ya más de quinientos años llegaron para descubrir el Nuevo Mundo.
Ejemplo vivo para los hombres de buena voluntad que hoy admiten que es trabajando juntos, en cooperación por un mismo ideal, que puede construirse un mundo nuevo.
Hombres que reconocen que si la gota de agua se queda aislada en el cielo, permanece a merced de los vientos y de las presiones atmosférica; pero que cuando las fuerzas de la naturaleza la precipitan al suelo y se junta con otras gotas, forma una corriente que inexorablemente conduce al mar, donde todas se unen componiendo el océano.
Hombres que de la acción y de la fuerza aislada de una gota de agua, y ya conscientes del medio en el que viven, pasan a tener la fuerza y el poder del océano para desafiar los límites, iluminar los caminos y dejar marcada su huella.